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Niveles Proféticos

Entendemos los niveles proféticos como la forma de calificar la expresión de Dios, en profundidad, riqueza, cantidad de información, certeza y claridad. ¿Qué profecía prefiere, la un ministro maduro o la de un ministro profético que inicia? ¡Sé cuál es tu respuesta! En la medida que crecemos en conocimiento, carácter, sintonía con Dios, estaremos creciendo en los niveles proféticos.

En el siguiente cuadro podemos ver varios factores que determinan el nivel de profecía en el cual podemos operar, al entenderlos podemos trabajar y asegurar nuestro crecimiento en el campo profético.

¿Cómo nos damos cuenta si estamos creciendo en los niveles proféticos? Cuando evaluamos la profecía y le damos una calificación de acuerdo a los siguientes factores. Nosotros podemos trabajar para que la calificación sea cada día más alta. ¡El más bendecido será el cuerpo de Cristo!

  1. a.    Claridad, calidad de entendimiento

Dios no es Dios de confusión, sino de paz (1Corintios 14.33). La palabra profética no debe traer confusión, por lo que el nivel de profecía es valorada en la claridad o en el porcentaje de entendimiento. Claridad se traduce como la facilidad para percibir, expresar o comprender la palabra que el transmisor entrega al receptor.

Este factor determina la calidad de la palabra profética y por supuesto que una profecía clara siempre es mucho más valorada que cuando la palabra viene con poco entendimiento. La claridad de la palabra nos dice mucho de la estabilidad emocional del emisor y su sintonía con Dios, así como el conocimiento del corazón de Dios para entender lo que está transmitiendo.

Cuando la profecía es predictiva y trae consigo información de fechas, nombres y lugares, normalmente Dios usará a vasos preparados y maduros. El ministro profético principiante normalmente es difícil que pueda percibir este tipo de información del corazón de Dios. Aunque no dudo que haya excepciones.

La claridad en el lenguaje es muy importante. En tiempos antiguos había un radio que se sintonizaba por un perilla que encontraba la estación correcta. Cuando se lograba tener la sintonía correcta, la claridad era buena y se podía tener calidad en lo que se escuchaba. Sucede igual con la claridad de la profecía. Las personas que están bien sintonizados con la voz de Dios podrán traer calidad en el lenguaje profético.

  1. b.   Profundidad y riqueza

Entendemos profundidad como la intensidad y fuerza que lleva la palabra. La información contenida en la profecía varía en riqueza de datos. La profecía no solo lleva claridad, sino riqueza de información que le da un peso específico a lo que se escucha del corazón de Dios. La profecía que lleva profundidad y riqueza es mucho más valorable y deja una huella más profunda en la vida de las personas.

Este factor nos habla que el emisor conoce el corazón de Dios, acostumbra a estar en su presencia y puede transmitir exactamente lo que Dios dice con la riqueza de información que trae el mensaje completo. Los ministros proféticos principiantes normalmente dan información parcial y a veces incompleta. Por supuesto que Dios sabe que vasija va a usar de acuerdo a la importancia de la palabra que está soltando.

Por ejemplo. Si una persona está pasando por momentos de crisis emocional, Dios le envía una palabra de ánimo sin mucha profundidad: Hijita mía, te amo, en este momento te estoy cargando y tengo control de todas las cosas. Aunque el mensaje no tiene mucha profundidad, es exactamente lo que el corazón de esta persona desanimada necesita escuchar. Para dar esta palabra Dios puede usar un ministro profético principiante y seguramente lo hará muy bien.

Si Dios desea dar una palabra de mayor peso específico donde incluya información detallada, Dios usará un vaso mejor preparado y más maduro. En cierta ocasión necesitaba dirección en relación a nuestro ministerio, a decir verdad, no encontraba como lograr tener mayores y mejores resultados en lo que estaba desarrollando. En esos días tuvimos una actividad con la profeta Jane Hamon quien me profetizó con lujo de detalles lo que necesitaba hacer. Aunque no me dio una lista de todas las cosas como una receta de cocina, cada frase que soltó sobre mí, fue tan certera que me dio luz hacia donde tenía que caminar. Los cambios que realicé en el ministerio han traído grandes frutos.

Dios me permitió ministrar proféticamente a una persona estaba pasando por situaciones difíciles en su negocio. Cuando estaba profetizando vi algunas cosas que estaban deteniendo la prosperidad y la forma como haría mejores negocios. La información recibida fue tan rica en información que no quedó duda que era la voz de Dios.

La claridad de la palabra deja a un lado la basura que sea añadida por las emociones de la vasija profética o los sentimientos que puedan quedar impregnados en la declaración profética. Pablo dijo. Retened lo bueno, como una forma de decir que la profecía podría estar en alguna forma contaminada. La claridad de la palabra quita lo que estorba para entender el mensaje del corazón de Dios de una manera más precisa.

  1. c.    Cantidad de información, amplitud

No solo hablamos de limpieza y la profundidad de la palabra, sino de la cantidad de información que trae la profecía. Amplitud se refiere a la anchura de la palabra. Normalmente un ministro profético que inicia dará profecías cortas con poca información. Posiblemente sus profecías serán de un minuto, tal vez dos. Pero un ministro maduro puede profetizar por muchos minutos sin detenerse.

La cantidad de información es importante en profecías que son de peso específico en la sanidad interior, restauración del corazón y profecías directivas. Esta información debe ser grabada o escrita a fin de ser analizada y escudriñada. Este factor determina el nivel de sintonía con Dios, la conexión con su mente y el entender su corazón de una manera precisa.

Dios desea hablar con certeza y con amplitud. Al revisar algunas profecías bíblicas podemos ver estos ingredientes de acuerdo a la importancia de la palabra que Dios desata. En la gran mayoría de las palabras de consuelo o exhortación no se necesita tanta información, pero en cuestiones predictivas o de dirección, si es necesaria la cantidad de información que se recibe. ¡Recordemos que estamos hablando de la profecía personal!

  1. d.   Certeza, calidad de acierto

¡Este es el conocimiento seguro! Que tan cierta es la palabra, hay basura en ella o tenemos la seguridad que todo viene de Dios. ¡Reten lo bueno! Como hemos dicho antes, esta declaración viene después de la recomendación del apóstol: No menosprecies la profecía. Lo que quiere decir que es el apóstol sabía que probablemente parte de la información contenida en el mensaje vendría contaminado o estaría distorsionado.

Esta contaminación puede venir por la falta de limpieza del alma, por no tener un corazón sano, emociones dañadas o simplemente por la manipulación de la información. También porque no han abandonado totalmente el mundo y se dejan influenciar por lo que escuchan fuera del corazón de Dios. También, cuando el ministro profético puede ser contaminado cuando conoce los hechos de una persona o de situaciones que están alrededor de la palabra profética.

Este factor determina si el ministro profético vive una vida apartada para Dios, su sanidad interior y madurez emocional.

  1. e.    Peso, importancia

Cada profecía tiene un peso específico, importancia de la palabra según a donde va dirigida. No es lo mismo entregar una palabra de amor y esperanza que una palabra directiva hacia donde debe ir un negocio o ministerio. Puede ser una palabra con mucha información pero con poca importancia. Puede ser una palabra corta pero de mucho peso.

Dios me había dado instrucciones precisas sobre cómo debería llevar mi ministerio. Algunas cosas habían desviado mi atención del propósito central. En esos momentos una hermana profeta me llama y me da estas palabras: ¡Quédate quieto! Por supuesto que ella no lo entendió. De hecho me dijo que había luchado para darme esa palabra porque ella no le encontraba sentido. Bueno, para ella no tenía sentido pero para mí tenía mucho peso. Me quedé quieto para poder escuchar a Dios. Aunque era solo una frase, tenía un peso muy fuerte que determinaría el futuro de mi llamado.

Normalmente Dios dará las comisiones de mayor peso a personas maduras en el área profética.  Tiempo atrás nos visitó un predicador en nuestra iglesia. Dios me inquietaba a ungirlo y activar su llamado apostólico. No era algo sencillo para mí hacer aquello porque el predicador era una persona muy conocida e importante en el medio cristiano del país. Dios me daba una palabra muy fuerte para él, era un gran desafío que cambiaría el rumbo de su ministerio. La palabra no contaba con mucha información, de hecho era muy corta, así que pedí a mi Señor una señal de que lo que recibía era de Él. Estando en mi oficina, unos minutos antes de iniciar a predicar, sonriente me dijo: José, siento que tú tienes que activar mi ministerio apostólico. ¡Tremendo! Era la señal, así que lo hicimos y fue una tremenda bendición para este gran varón de Dios.

Los ministros proféticos deben saber que la declaración que sale de su boca puede determinar el éxito o fracaso de las personas. Esto puede ser tan delicado que muchas personas puede caminar hacia la dirección que Dios determina o ir al contrario de la dirección correcta.

  1. f.     Alcance, personas, geografía

¿Qué alcance tiene la profecía? ¿Cuál es la influencia de la palabra? ¿Qué y quién está involucrado? ¿Hay fechas, lugares especificados? A esto se refiere el alcance. He escuchado profecías que involucran fechas y lugares que son incumplibles, parece una información tan exacta, pero el alcance es incumplible.

Frecuentemente el ministro profético trata de acomodar la palabra para cubrir el alcance que profetizo y la palabra es distorsionada. ¿Qué te parece esto? El Señor te dice que tienes que ir en persona a pedir perdón a tu hermano donde quiera que se encuentre, cuando lo hagas Dios te hará prosperar en todos tus caminos. El asunto es que el receptor vive en México, su hermano en USA, no tiene visa ni economía para ir a verlo. ¡La bendición no llegará hasta que el perdón sea ejecutado! ¿Si no puede ir hasta USA la bendición no llegará? ¡Posiblemente la profecía es correcta pero no el alcance!

Observemos esta profecía:

1Reyes 19.15-16

  1. 15.    Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria.
  2. 16.    A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar.

Vemos en esta palabra el alcance: El profeta Elías, el camino a seguir, Hazael, Jehú y Eliseo. ¿Cumplió esta palabra totalmente?

¡Veamos su cumplimiento!

Elías ungió a Eliseo como su sucesor, 1Reyes 19.19

Las otras dos comisiones Elías no las cumplió, ni siquiera Eliseo, sino otros profetas. Veamos.

2Reyes 9.1-3

  1. 1.        Entonces el profeta Eliseo llamó a uno de los hijos de los profetas, y le dijo: Ciñe tus lomos, y toma esta redoma de aceite en tu mano, y ve a Ramot de Galaad.
  2. 2.        Cuando llegues allá, verás allí a Jehú hijo de Josafat hijo de Nimsi; y entrando, haz que se levante de entre sus hermanos, y llévalo a la cámara.
  3. 3.        Toma luego la redoma de aceite, y derrámala sobre su cabeza y di: Así dijo Jehová: Yo te he ungido por rey sobre Israel. Y abriendo la puerta, echa a huir, y no esperes

¿Te das cuenta? Eliseo cumplió la comisión de Elías pero a través de un profeta joven.

2Reyes 8.13

Y respondió Eliseo: Jehová me ha mostrado que tú serás rey de Siria.

¡Esta parte de la comisión la realizó Eliseo! Seguramente Elías no pudo realizar la comisión profética que Dios le había indicado, pero la concluyó Eliseo.

  1. g.    Calidad y cantidad de revelación

Las personas que traen una palabra profética a través del espíritu de profecía o por el don de profecía, regularmente no tienen acceso a este factor. Son los que operan en el oficio de profeta pueden acceder a la revelación de Dios. Los profetas verdaderos tienen la virtud de verter nuevas revelaciones del corazón de Dios. Es uno de sus trabajos en el oficio que Dios ha entregado en sus manos.

Sin embargo, aún en este factor hay niveles. Profetas que inician no tienen la misma profundidad que profetas maduros. La revelación se hará más clara, profunda, rica, en la medida que el profeta ha crecido en la operación de su oficio.